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Antes
de iniciar el viaje a la nieve hay que repasar
concienzudamente el equipaje para evitar los imprevistos.
Llamar por teléfono para conocer el estado de las carreteras,
las pistas y el alojamiento. Las características del deporte
blanco obliga a desplazarse por carreteras de montaña donde
el hielo y la nieve pueden aparecer. Es conveniente no olvidar
las cadenas y mantener el depósito de combustible lleno,
aunque estos trayectos están bien asistidos por máquinas.
Las
estaciones ofrecen: unos re montes
rápidos y cómodos, y mucho terreno esquiable con pistas de
los diversos grados de dificultad, pero siempre con una
generosa dotación de pistas largas, anchas y con buena
pendiente, para esquiadores de nivel medio o medio-alto.
En
el cuidado que reciben las pistas
(empleados encargados del mantenimiento de las pistas, número
de máquinas pisa pistas y de kilómetros esquiables que
disfrutan de cañones de nieve artificial que tengan alquiler
de material para la práctica de este deporte y cuenten con
una infraestructura aceptable de emergencias: helipuerto en la
estación o relativamente cerca (o en su defecto, un espacio
que puede habilitarse en la estación), atención sanitaria y
sistema de megafonía ), estriba la comodidad y servicios en
la estación.
Para
esquiar sin arruinarnos
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Antes de comprar
botas, tablas con fijaciones y bastones,
pensemos en la opción del alquiler. Es un material
caro (un equipo de calidad media puede suponer 250 €- a 650
€) y hemos de sopesar si amortizaremos la inversión. Y si
lo hacemos, esperemos a rebajas o a ofertas especiales. Es
este un mercado muy cambiante, y los chollos abundan.
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Otra alternativa:
comprar material usado, hay ofertas muy interesantes. No es
difícil encontrar (en tiendas segunda mano, periódicos
gratuitos e incluso en tiendas especializadas en esquí)
material en buen estado al 60% de su precio original.
Para
debutantes, niños y familias que esquían sólo de vez en
cuando, no hay duda: el alquiler es la mejor opción.
Calculemos un coste de unas 20 € /día por adulto y equipo
completo, y unas 18 € por
niño. Si sólo se alquilan las botas, el coste para un adulto
será de unas 6 €/día y si se alquilan sólo las tablas con
fijaciones y bastones, unas 12 €-15 € /día.
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Es más barato y cómodo alquilar en las pistas de esquí que
en la ciudad,
aunque en la ciudad la opción es mayor. El inconveniente: que
en la estación no queden botas o esquís adaptados al
usuario.
En
cuanto a la ropa específica de esquí
(anorak, pantalón, forro polar...)
y los complementos (guantes, gafas de sol...), antes de
comprarlos, pensemos si esquiar será o no cosa de una o dos
veces al año. Si no vamos a esquiar con cierta frecuencia,
pidamos la ropa prestada o esquiemos cuando las condiciones
meteorológicas no exigen ropa muy específica.
Las
gafas de calidad nos protegen de los rayos ultravioleta y de
las ventiscas. La reverberación de la nieve multiplica el
efecto solar.
Cremas
de protección solar: de aplicación en cara y labios, evitan
quemaduras solares e
insolaciones.
•Gorros
y orejeras: para cuando hace mucho frío, ventisca o viajamos
en un telesilla sombrío.
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Los viajes
hasta la estación,
si son en coche que lo sean compartidos con varias personas.
Lo más barato, el autobús. Hay muchas ofertas en casi todas
las ciudades.
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Alojamiento:
lo más barato son los refugios de montaña y los albergues,
pero no son muy cómodos. Otra opción económica:
apartamentos compartidos con varias personas. También hay
hoteles o pensiones asequibles cerca de las estaciones de esquí,
pero están muy solicitados por lo que hay que darse prisa y
reservar con antelación.
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Para elegir la estación, valoremos lo lejos que queda de casa
(ojo al coste del bus, o del combustible y autopistas...) y
del precio del forfait. Entre una y otra estación, hay
diferencias de hasta 10 €/día.
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Si vamos para dos días, recordemos fijarnos si hay descuento
en el forfait al
comprar un bono para dos días. Podemos ahorrar hasta 4€.
.
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Si recurrimos a monitores, hemos de enterarnos de quién es el
mejor y más didáctico y agradable. Pagarlo entre varias
personas de un nivel de esquí similar, sale más barato y
compensa.
.
Sobre
la ropa de esquí, cuatro cosas
•El
esquí alpino es un deporte técnico que exige ropa cara. Es
difícil acertar, dejémonos asesorar.
•Esas
prendas deben ser calientes, impermeables y cómodas.
•Los
guantes, impermeables y calientes. Combaten el riesgo de
congelación y protegen de las caídas sobre la nieve (o
piedras, o hielo).
Los
pantalones, impermeables y transpirables.
El
material para esquiar
Las
botas.
Las botas son lo más importante del material y es vital
acertar en el número. Los criterios para adquirirlas son:
comodidad, estanqueidad, cierre, precio, aislamiento, ángulo
de inclinación, peso y estética. No se debe usar una bota de
un pie mayor que el nuestro. Deben estar ajustadas a la pierna
y al pie sin dañar ni molestar. Para elegirlas bien, con-
viene guiarse por los consejos de un experto.
Las
fijaciones.
Mecanismo por el cual la bota se fija a la tabla de esquí.
Debe permitir el equilibrio entre la unión de la bota y la
tabla de esquí en todos los terrenos y ante distintos niveles
de presión, así como la salida de la bota ante una torsión
inesperada o previamente determinada por la fijación, con el
objeto de proteger la rodilla del esquiador de una lesión.
Las instalará un especialista. Para un principiante, son
suficientes unas fijaciones de nivel medio-alto y no de
competición, porque estas últimas agarran mejor y se sueltan
con más
dificultad, algo poco conveniente para un novato.
Los
esquís o tablas.
Elegir tablas es complicado. Hay tantos modelos como
modalidades: slalom gigante, slalom, mixtos, travesía,
extremo, etc. Un debutante debe empezar con tablas cortas y de
modelo mixto. Una tabla grande, aunque más estable, es más
veloz y más difícil de controlar en los giros. El tipo de
tabla del esquiador avanzado o intermedio irá en función de
la modalidad que prefiera. Hay esquís tipo carving, que hacen más fáciles los
giros. Al alquilar esquís, es
conveniente comprobar el estado de las suelas y los cantos. El
aspecto de la serigrafía es buen indicativo del grado de uso
de las tablas.
Los
bastones.
Se utilizan para subir y andar y dan ritmo en los giros.
La medida exacta será la que permita apoyar el palo en el
suelo por el mango y sujetándolo por debajo de la arandela,
de forma que el brazo quede en ángulo de noventa grados.
La
práctica del esquí
‘Aprender
con monitor. Lo mejor es ponerse en manos de un experto. Si
queremos aprender bien y adquirir un buen nivel, es
imprescindible tomar cursos de perfeccionamiento varios años.
•Prepararse
a fondo. Antes de subir a la montaña hay que estar
medianamente preparado. Conviene que las piernas tengan
flexibilidad y estén fuertes. También es importante realizar
ejercicios de calentamiento y estiramiento antes de esquiar.
El
reflejo del sol en la nieve pueden dañar la vista y la piel
por lo que es aconsejable usar gafas de sol o de ventisca para
proteger los ojos y una crema de protección para la piel
expuesta al sol y al aire.
La
ropa debe de ser adecuada. Monos de esquí, guantes, gorros,
plumíferos e impermeables. No es aconsejable ir demasiado
abrigados, ya que impide la libertad de movimientos. Sin
embargo se debe disponer de ropa de recambio.
Las
botas y los esquíes deben ser correctos. No se deben usar
botas que queden pequeñas o grandes y las fijaciones deben
estar bien sujetas, para evitar lesiones. La longitud de los
esquíes varía con la altura del esquiador.
El
primer día puede someter el cuerpo aun exceso de esfuerzo, lo
que aumenta el riesgo de accidentes y la aparición de la
fatiga Un pequeño calentamiento mejorará el rendimiento de
las articulaciones.
La
práctica del esquí debe realizarse en las zonas y pistas que
se encuentran debidamente marcadas y vigiladas. No se debe
esquiar por otras zonas y menos en solitario.
Las
mejores horas para esquiar son las primeras de la mañana, ya
que la nieve
está más dura
y las tablas se deslizan con más facilidad.
Al
montar y viajar en los remontes, arrastres y telesillas hay
que sujetar y colocar correctamente los esquíes y bastones,
con el fin de evitar que caigan encima de los esquiadores que
descienden por las pistas.
El
contacto con la naturaleza y su práctica en zonas de montaña
dentro de las actividades de aire libre hace que el esquí sea
un deporte muy aconsejable para la salud.
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Aprender
una técnica correcta. Es esencial para evitar adquirir
vicios, que aumentan el riesgo de sufrir lesiones. Por
ejemplo, una incorrecta flexión de las rodillas es motivo
de bastantes esguinces en los ligamentos
de estas articulaciones. Para corregir estos vicios a
tiempo, es recomendable inscribirse en uno de los
cursillos impartidos por las escuelas profesionales de
esquí reconocidas por la Federación y las distintas
estaciones de montaña. Un cursillo suele durar entre
quince y diecisiete horas distribuidas entre tres y cinco
días, también pude pedir clases particulares.
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Esquiar
a velocidad que no pierdas el control . De
forma que podamos parar o evitar a otros esquiadores u
obstáculos como las máquinas pisa pistas. Para ello, el
esquiador debe tener visibilidad y adaptar la velocidad y
la for ma
de esquiar a sus posibilidades, así como a las
condiciones generales del terreno, de la nieve, del clima
y a lo concurridas que estén las pistas. En todo caso,
nunca debe detenerse donde obstruya una pista o en tramos
estrechos y con falta de visibilidad. Además, debe ceder
el paso cuando se meta en una pista o se empiece un
descenso; no debe esquiar fuera de las pistas o en ramos
cerrados ni tampoco en solitario, especialmente si es un
principiante.
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